OPINION LA PSEUDODEMOCRACIA EN COLOMBIA – Periódico Página100 – Noticias de popayán y el Cauca

OPINION LA PSEUDODEMOCRACIA EN COLOMBIA

Por: FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

Desde que se instauró la DEMOCRACIA -esclavista- en Atenas (año 508, a.C.) hasta hoy, sus propósitos teleológicos no han cristalizado. Lo más próximo a su realización son las democracias escandinavas. Su crisis está trenzada con promesas pisoteadas e ideales traicionados que superan las vicisitudes de la “representación” -sustitución- y obligan a transformarla en democracia de ejercicio -efectiva-, con ciudadanos iguales en dignidad y acreditación. La democracia representativa agoniza porque quebranta sus funciones esenciales: i- legitimar las instituciones políticas y los gobiernos; ii- controlar los elegidos; iii- producir ciudadanía -sociedad de iguales; iv- deliberar públicamente. Hoy, las elecciones adolecen de representatividad, deslegitiman los poderes públicos, evaden el debate y engendran una sociedad desigual, porque existen individuos singulares -con necesidades específicas-, que conforman un Pueblo -síntesis de situaciones concretas-, cuyas privaciones provocan el repudio hacia las clases dominantes.

DEMOCRACIA dice elegir “representantes”, deliberar públicamente, soberanía popular y, fundamentalmente, CONSIDERAR A TODOS LOS CIUDADANOS, escucharlos, valorarlos expresamente, visibilizarlos en la vida pública. Exige, invariablemente, conocer las necesidades cotidianas del Pueblo que, lejos de ser una abstracción, es una DIMENSIÓN HISTÓRICA fundamentada sobre valores compartidos, representados en cada individuo con derechos protegidos constitucionalmente, una comunidad de iguales que convoca a desarrollar vínculos de participación y solidaridad social.

Hoy, la mayoría de los regímenes se autocalifican democráticos pese a ser gobernados antidemocráticamente. Transcurridos los comicios los “representantes” abandonan a sus electores, desplazando el nexo representantes-representados a la relación gobernantesgobernados. ANTIDEMOCRACIA significa “autismo” gubernativo, decisiones inconsultas, mentiras consuetudinarias, corrupción oficial desbocada, impunidad política, represión antipopular. Estimada como régimen político, con prevalencia del Poder Legislativo, la Democracia no se discierne como una forma de gobierno en la que el Ejecutivo es el eje principal. ¡De ahí que el rechazo a la mala representación haya trasladado sus críticas al mal gobierno!

El quid de la Democracia reside en su control por la sociedad, que excede la elección de Jefe del Ejecutivo, derivada de la democracia de autorización para gobernar, insuficiente para que el presidente funja como auténtico demócrata. La elección puede determinar adecuadamente la relación representantes-representados, pero, contrario sensu, ocurre con el vínculo gobernados-gobernantes. La elección del gobernante legaliza su posición institucional, sin concederle cualidad alguna, circunstancia que impone ampliar la democracia de autorización a otra de ejercicio que establezca las calidades de los gobernantes y las pautas que regulan su vínculo con los gobernados -claridad, responsabilidad y reacción-, significando que EL PODER ES UNA RELACIÓN que diferencia entre una situación de dominación y una distinción funcional. Cimentar una democracia de confianza en la que los electores controlen, participen y exijan al Ejecutivo es tarea primordial en estos tiempos de presidente-gobernante, principio aplicable a todos los funcionarios e instituciones que ejercen autoridad sobre otros.

Tradicionalmente, la vox populi se expresa en las urnas, aunque puede asumir formas diversas como pliegos petitorios, movilizaciones, protestas, bloqueos, etc. Pueblo denota OPINIÓN PÚBLICA, materializada en PALABRAS, ORGANIZACIÓN y PRAXIS POLÍTICA. En la democracia de ejercicio el ciudadano-elector deviene en ciudadanocontrolador, VIGILANTE, expresión sustituida por “oposición” que depaupera el ideal democrático. La Democracia implica construir, conscientemente, una HISTORIA COMÚN. El progreso del ideal democrático demanda complejizar sus instituciones, procedimientos, modalidades de expresión, etc., mientras que su simplificación conduce a suplantar la “representación” por el culto al líder, la “soberanía” por el referéndum, la “voluntad general” por la mayoría, etc. ¡El régimen democrático es un fluir ininterrumpido, una experimentación enérgica sin marco definitivo!

Contrastados los criterios democráticos expuestos con la realidad colombiana, concluimos categóricamente que, en nuestro país desde 1886 está institucionalizada una PSEUDODEMOCRACIA que caracterizamos como CESARISMO CONSTITUCIONAL. Convocar Constituyentes, Consultas Populares, Referendos, etc., son verdaderas FARSAS, embelecos candorosos que desvían la atención del Pueblo de sus auténticos intereses democráticos. Toda pretensión de cambio real, efectuada dentro de ámbitos constitucionales continuistas, se encamina al fiasco. La Constituyente Revolucionaria, creadora por excelencia, ¡EXIGE LA TRANSFORMACIÓN RADICAL DEL SISTEMA VIGENTE!

SOURCE : PAGINA 100

BY: FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

ILLUSTRATION : FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

PAGINA 100 POPAYAN COLOMBIA

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