OPINION LA FACTURA – Periódico Página100 – Noticias de popayán y el Cauca

OPINION LA FACTURA

Por: Alejandro Merino Fuentes*

En los últimos días he estado viendo (y recomiendo ampliamente) una serie en la plataforma de Netflix, que se llama “1994”.

En dicha serie, se hace un recuento de la serie de sucesos que ocurrieron en México en ese año, y que cambiaron el panorama nacional para siempre, sucesos entre los cuales destacan, sin duda, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI a la Presidencia de la República, a manos de Mario Aburto Martínez, o el inicio del Movimiento Zapatista en Chiapas.

No cabe duda de que, después de ese fatídico año, México cambió radicalmente y para siempre.

Cuando México se preparaba para “ingresar al Primer Mundo”, pues ese primero de enero de 1994, entraría en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, de manera inesperada, noticias inquietantes comenzaron a surgir desde Chiapas, anunciando que las comunidades indígenas, lidereadas por el “Subcomandante Marcos”, del que después sabríamos que había sido docente de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, de nombre Rafael Sebastián Guillén Vicente, originario de Tamaulipas.

Unas semanas antes, concretamente el 28 de noviembre de 1993, Colosio había sido asignado por Carlos Salinas como Candidato del PRI y seguro Presidente de México para el sexenio 1994-2000. Eso determinaría el rompimiento con el régimen priista de Manuel Camacho Solís, entonces Regente de la Ciudad de México, quien desde entonces se dedicó a boicotear la campaña de Colosio, y su momento estelar ocurre cuando Salinas, como “premio de consolación”, le encarga las negociaciones para la paz en Chiapas, lo que le da los reflectores suficientes para opacar la campaña de Colosio, a grado tal que, cuando ocurre el atentado que terminó con la vida del abanderado priista, todas las miradas voltearon hacia el propio Camacho, culpándolo de haber sido el autor intelectual de la muerte del abanderado priista.

Sin duda, 1994 marcó un “antes” y un “después” en la historia contemporánea de México, pues las cosas nunca volvieron a ser iguales.

A la muerte de Colosio, Salinas se vio obligado a buscar a un candidato sustituto, con lo que la designación recayó en quien había sido coordinador de campaña de Colosio, el Doctor Ernesto Zedillo Ponce de León, quien ganó fácilmente las elecciones de agosto de ese año.

Pero el panorama político mexicano aún tenía reservada una nueva sorpresa, pues en septiembre siguiente, sería asesinado José Francisco Ruiz Massieu, Secretario General del PRI y futuro coordinador de la bancada de ese partido en la Cámara de Diputados y, aunque el asesino ­­material fue capturado en el lugar, y comenzó a investigarse, se señaló como autor intelectual al diputado Manuel Muñoz Rocha, quien hasta la fecha sigue desaparecido, y hasta se señaló a Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente, quien fue detenido, pero salió de prisión posteriormente, pues no se le pudo comprobar responsabilidad alguna.

Tomó, pues, posesión Ernesto Zedillo como Presidente de México, pero unos pocos días después, se vio obligado a devaluar el peso, en lo que fue llamado “el error de diciembre”, ya que había recibido una economía totalmente en crisis, aunque Salinas se había negado a devaluar, pues quería pasar a la historia como el gran modernizador de la economía.

Pero esa… esa fue otra historia.

*Alejandro Merino Fuentes es periodista y Catedrático universitario.

SOURCE: PAGINA 100

BY: Alejandro Merino Fuentes

ILLUSTRATION: Alejandro Merino Fuentes

PAGINA 100 POPAYAN COLOMBIA

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