La ciencia de los hoyuelos: ¿por qué unas personas tienen y otras no? – Periódico Página100 – Noticias de popayán y el Cauca

La ciencia de los hoyuelos: ¿por qué unas personas tienen y otras no?

Para algunas personas, los hoyuelos lo son todo: un signo de belleza, identidad y hasta superioridad. En muchas culturas, se les considera de buena suerte, en otras los asocian con la inocencia, e incluso hay quienes perciben al hoyuelo como un “rasgo facial divino”. Esto debido a que, aunque duela admitirlo, muy pocos poseen estas curiosas hendiduras en las mejillas.

Se estima que solo el 20% de la población mundial puede desarrollar hoyuelos. Sin embargo, ¿por qué ocurre esto? ¿Cómo aparecen y con qué objetivo?

Nosotros tampoco tenemos hoyuelos, pero podemos decirte lo que hay detrás de este rasgo tan codiciado: un músculo.

Resolviendo el misterio de los hoyuelos

Sonrisa con huyuelos / Créditos: Cdn

Los hoyuelos son, básicamente, el resultado de una variación en uno de los músculos principales que se encuentra en la cara: el músculo cigomático mayor.

En la mayoría de las personas, este músculo se extiende desde la mejilla hasta la boca como una sola pieza. Por lo tanto, cuando se contrae, solo vemos una leve sonrisa. 

Sin embargo, en las personas con hoyuelos, el músculo tiene dos partes que se extienden por la piel. A esta división se le conoce como “cigomático doble”, y ocasiona una pequeña hendidura cada vez que la persona sonríe: ese es el famoso hoyuelo. 

«El hoyuelo aparece justo donde se produce este corte del cigomático mayor doble o bífido».

Ross Elledge, cirujano maxilofacial

Así que, podríamos decir que los hoyuelos son simplemente el resultado de una alteración en el músculo facial. Para algunos “un defecto”, para otros un simple “cambio”. Pero en cualquier caso se trata de una anomalía genética, por lo que es muy difícil que se exprese en todas las personas.

¿Los hoyuelos se heredan?

ADN / Vía Pixabay

Durante mucho tiempo se pensó que los hoyuelos eran un rasgo genético «dominante». Por ende, si ambos padres los tenían, lo más probable es que sus hijos también los desarrollen. 

No obstante, en las últimas décadas algunos científicos han demostrado que todo depende del músculo.

La genética es la que determina la aparición de los hoyuelos, pero no estamos hablando de una ciencia precisa. Las personas con caras leptoprosopicas (largas) pueden tener hoyuelos más largos y estrechos. Por el contrario, las personas con rostros euriprosópicos (anchas) tienen más probabilidades de tener hoyuelos angostos y circulares.

Si bien es cierto que se pueden heredar los hoyuelos, estos no siempre tendrán la misma forma. Incluso puede que algunos hijos desarrollen solo un hoyuelo del lado izquierdo o derecho, debido a una posible variación en otros músculos faciales. 

Además, los hoyuelos pueden ser permanentes o transitorios. Hay personas que pierden estas hendiduras con el paso del tiempo, ya que la elasticidad de su piel se reduce. Por ejemplo, las personas mayores o adultos con algún problema cutáneo. 

Se estima que miles de hoyuelos se pierden durante el paso de la adolescencia a la adultez. No solo en la cara, sino también en otras partes del cuerpo propensas a la formación de hendiduras, como el mentón o la parte posterior de la cadera.

La genética aquí es, una vez más, un poco misteriosa. 

Crear hoyuelos en las mejillas

Ahora que hemos explorado el origen y las causas de los hoyuelos, solo queda una pregunta por responder: ¿es posible burlar a la genética y crear hendiduras en las mejillas?

Sí y no. La razón por la que los hoyuelos son tan codiciados hoy en día es, precisamente, porque no están al alcance de todos. Aquellos que no tengan esta alteración genética, no pueden desarrollar naturalmente hendiduras en las mejillas. 

Sin embargo, en 1923, Evangeline I. Gilbert patentó «un aparato para crear hoyuelos». Así como estás leyendo, se trataba de una correa de metal que dejaba depresiones en las mejillas.

Aunque su invención no fue muy útil, motivó a muchos otros científicos de la época. Y gracias a ellos, ahora existe una operación estética para crear hoyuelos.

El proceso en cuestión se conoce como “dimpleplastía”, y se realiza haciendo un corte desde el interior de la boca en el punto deseado del hoyuelo. El lugar más común es el llamado punto Khoo Boo-Chai (KBC), es decir, la intersección que va desde la comisura de la boca hasta la esquina del ojo. Se pasa una puntada por dentro y por fuera, enganchando la parte inferior de la piel al músculo, y esto crea el hoyuelo.

Sin embargo, como en cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos. Una dimpleplastía mal ejecutada puede causar lesiones en los nervios faciales o infecciones severas en la piel. 

Por lo tanto, lo más recomendable sería dejar que la existencia de los hoyuelos siga siendo un misterio: reservado solo a aquellos que tienen la suerte de heredarlo.

Referencias:

Cheek dimples in Greek children and adolescents https://doi.org/10.1007/BF02449856 

The hidden science of dimples: Their intriguing biology and mysterious causes, explained https://www.sciencefocus.com/the-human-body/dimples/

PAGINA 100 FROM POPAYAN COLOMBIA

PROVIDING VALUABLE INFORMATION SINCE JUNE 2019

SOURCE: www.tekcrispy.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
Accede al grupo de WhatsApp Noticias grupo1 👇

Accede al grupo de WhatsApp Noticias grupo2 👇
A %d blogueros les gusta esto: