INFRA Y SUPRAESTRUCTURA DE “SUMAK KAWSAY” – Periódico Página100 – Noticias de popayán y el Cauca

INFRA Y SUPRAESTRUCTURA DE “SUMAK KAWSAY”

Por: FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

Según la mitología, Manco Cápac se desposó con Mama Ocllo originando el linaje del cual procedieron todos los incas registrados por la historia. La cultura inca (1476-1532, d.n.e.), la más estudiada de la “prehistoria” latinoamericana, germinó en el Cuzco, sierra austral del Perú. El Sistema se caracterizó por ser “planificado, autoritario, sin propiedad individual”, síntesis de colectivismo agrario -anterior a los incas- y socialismo estatal – creación incaica-, respeto a las costumbres de los pueblos conquistados, estructura instaurada adaptable y organización político-administrativa imperial, única en la historia del hemisferio meridional. Abarcó desde el norte de Argentina hasta el sur de Colombia.

FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

“SUMAK KAWSAY” significa, en quechua, “Vida en Plenitud”. Sumak es “lo ideal, la realización”. Kawsay es “vida digna, equilibrio entre Universo-Seres Humanos”. “Buen Vivir”, dice naturaleza y recursos, economía y sociedad, relaciones sociales y de producción solidarias, saberes y valores, ¡todo lo antedicho, interaccionado bajo la férrea dirección del incanato!; es, simultáneamente, meditación sobre los ancestros del hombre andino, su “prehistoria”, sedentarización y domesticación de especies, proceso cultural fundamentado en la preeminencia de identidades étnicas, formas de producción, utilización de la fuerza de trabajo, contribución fiscal, etc. En breve, Sumak Kawsay como Sistema de Vida, Régimen Político-Social, EXISTIÓ porque estuvo soportado por una infraestructura económica y una supraestructura ideológico-política basadas en la coerción, reciprocidad y redistribución, relaciones que lo fundamentan y explican.

La organización política se basó en el parentesco, institución sustancial para ejercer el poder y entablar alianzas multiétnicas. Por matrimonio se accedió a la élite (panacas), cuyos diversos grupos emularon para alcanzar el mando imperial. Los descendientes incas se organizaron en clanes fundados en torno a las castas reinantes, velaron por sus memorias, conservaron sus momias y rememoraron sus proezas, rituales utilizados para que sus derechos prevalecieran sobre extensos territorios, para justificar su estatus privilegiado y preservar sus pretensiones a la corona -mascaypacha.

Mediante el parentesco el inca reafirmó su dominio en cada territorio conquistado, estableció pactos matrimoniales con las élites sometidas y les otorgó protección; a cambio, disfrutó de su lealtad, contribuciones y mano de obra. Selló los convenios bebiendo chicha en keros, recipientes confeccionados para la nata social en los brindis rituales, símbolos de unión y fidelidad que duraban hasta su muerte, obligando al nuevo inca a “renovar” los lazos matrimoniales o imponerse militarmente.

Los incas establecieron un inflexible control administrativo territorial y demográfico (Tahuantinsuyo o imperio de las cuatro direcciones: Chinchaysuyo -norte-, Contisuyo – oeste-, Collasuyo -sur- y Antisuyo -este), dividieron sus dominios y vigilaron la cantidad de tributarios. En la cúpula piramidal estaba el inca, símbolo de la Unidad Territorial. Cada subdivisión estaba a cargo de un Curaca, impuesto por él. Las Wamanis – provincias- estuvieron organizadas en un sistema jerárquico decimal (Huno Curaca, señor principal, 10 mil contribuyentes; Guaranca Curaca, señor de mil tributarios; Pichca Pachaca Curaca, señor de 500 contribuyentes; Pachaca Curaca, señor de 100 tributarios; Chunka Curaca, señor de 10 curacas). Los tributarios adultos empleaban su fuerza de trabajo al servicio del imperio, las obras públicas o como guerreros. Los incas construyeron el Cápac Ñan -Camino Real, con una longitud superior a 23 mil kilómetrosintegrando en un solo sistema vial todos los senderos; dotado con tambos -centros de descanso y aprovisionamiento; utilizado exclusivamente por los servidores del imperio para acarrear bienes y transmitir informaciones, mediante un grupo de chasquis – corredores por relevos-, facilitando a las autoridades tomar decisiones oportunas.

La invasión hispana al Perú comandada por Francisco Pizarro -1532-, constituye un drama para historiadores y un caso de investigación excepcional para economistas: dos civilizaciones, dos sistemas sociales que chocaron entre sí derrumbando el incanato, culminado con la ejecución Atahualpa -1.533; suceso que desencadenó la resistencia armada capitaneada por los incas de Vilcabamba, quienes repelieron la depredación ibérica entre 1535-72, año en el que decapitaron a Túpac Amaru I, último inca, escribiendo una de las páginas más cruentas, heroicas y gloriosas de América Indígena.

SOURCE : PAGINA 100

BY: FERNANDO SANTACRUZ CAICEDO

ILLUSTRATION : GETTY

PAGINA 100 POPAYAN COLOMBIA

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