Erotismo y arte en las ruinas: los frescos prohibidos de Pompeya – Periódico Página100 – Noticias de popayán y el Cauca

Erotismo y arte en las ruinas: los frescos prohibidos de Pompeya

Pompeya fue una revelación. Las excavaciones del siglo XVIII de esta ciudad, devastada por la erupción del Vesubio, hicieron visibles una gran cantidad de frescos que retrataban la sexualidad de los romanos.

Pompeya fue una revelación. Las excavaciones del siglo XVIII de esta ciudad, devastada por la erupción del Vesubio, hicieron visibles, entre otras, una gran cantidad de frescos que retrataban la sexualidad de los romanos, por tantos siglos negada.

En el año 79 d.C. la Bahía de Nápoles se sacudió con la erupción del Monte Vesubio, que destruyó las ciudades de Pompeya y Herculano.

Los habitantes de Herculano, que estaban mucho más cerca del Vesubio, murieron quemados al instante, debido a las altas temperaturas causadas por el magma y los gases volcánicos. En Pompeya, en cambio, la muerte llegó por la inhalación de gases tóxicos y por los flujos piroclásticos que alcanzaron la ciudad y convirtieron a sus habitantes en figuras estatuas de ceniza volcánica.

Enterradas bajo la ceniza, con el paso de los siglos, la existencia de las ciudades fue olvidada. El único testimonio que quedó sobre la erupción del Vesubio del año 79, y sobre la destrucción de Pompeya y Herculano, fue el registro que Plinio el Joven, como testigo presencial, realizó en sus cartas al historiador Tácito.

Obras de arte erótico en Pompeya

Esto fue así hasta que, en los siglos XVIII y XIX, las ciudades fueron descubiertas de nuevo a través de excavaciones arquelógicas en la zona. Pronto se convirtieron en sitios de gran popularidad, debido a que las condiciones de la erupción —gran cantidad de ceniza volcánica— hicieron que no solo la mayoría de los edificios se conservaran, sino que se preservaran esculturas, objetos y pinturas. Además, se encontraron los restos de los habitantes de la ciudad, cubiertos por capas de ceniza endurecida, en las posiciones en que estaban cuando murieron.

La popularidad del sitio arqueológico de Pompeya y Herculano creció entonces considerablemente, pues se convirtieron en los cuadros más certeros para el estudio de lo que era la vida cotidiana en una ciudad de la Antigua Roma en el siglo I.

El lupanar de Pompeya  

Las excavaciones del siglo XVIII también descubrieron algo que sorprendió (y sonrojó) a ciertos arqueólogos. Estos encontraron una gran cantidad de frescos que retrataban la cotidianidad, los imaginarios y, en general, las concepciones que sobre el mundo y la realidad tenían los romanos del siglo I. Estas imágenes, que tenían un muy buen grado de conservación, se convirtieron en un cataclismo cultural.  

La sorpresa de los arqueólogos se debió a que encontraron imágenes de una inimaginable franqueza sexual. Hallaron imágenes del dios Príapo pesando su enorme falo en una báscula, frescos de parejas haciendo el amor en todo tipo de posiciones, frescos que retrataban relaciones homosexuales entre hombres y mujeres, además de una infinitud de representaciones fálicas en todo tipo de objetos.

Fue tanto el impacto y la vergüenza, que todos estos objetos se ocultaron de la mirada de los turistas y visitantes por más de 100 años. Escondidos en un lugar especial, el cual se denominó como “El gabinete secreto”, se prohibió que mujeres y niños pudieran entrar; únicamente hombres maduros, con intereses científicos, tenían permitido el acceso.

No fue sino hasta los años sesenta del siglo XX, cuando las consecuencias de la ‘revolución sexual‘ se sentían en todo el mundo, que “El gabinete secreto” se abrió al público, para que este por fin pudiera hacerse una idea de lo que fue la sexualidad en la Antigua Roma.  

Lo cierto es que Pompeya fue una revelación. Los pompeyanos no solo habían colacado imágenes de gente desnuda, sino que lo había hecho abiertamnete y sin vergüenza. Precisamente, son estas representaciones las que permiten señalar que, a diferencia de lo que ocurrió en los siglos siguientes y, aun hoy, la presencia de lo sexual en la Antigua Roma era mucho más explícita, las estructuras de la sexualidad eran menos rígidas y sus prácticas más abiertas y tolerantes.   

Fuente:  www.revistaarcadia.com

Desde Popayán Colombia  https://www.pagina100.com

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!

Nuestro numero  WhatsApp +57 323 292 6034

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
Accede al grupo de WhatsApp Noticias grupo1 👇

Accede al grupo de WhatsApp Noticias grupo2 👇
A %d blogueros les gusta esto: