El largo camino de las mujeres hasta la igualdad en el atletismo – Periódico Página100

El largo camino de las mujeres hasta la igualdad en el atletismo

Hasta los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928, ellas no pudieron competir en atletismo. Cuando lo hicieron, siempre fueron menos, con pruebas restringidas. El mediofondo se volvió a excluir hasta 1960, el maratón no llegó hasta 1984 y la pértiga o el martillo, hasta el mismo cambio de siglo.

El atletismo puede presumir de igualdad. En su calendario olímpico hay 24 pruebas masculinas, 23 femeninas y en Tokio debutará una mixta, el relevo 4x400m. No hay etiquetas que separen a lo ‘femenino’, porque hombres y mujeres comparten pista simultáneamente. La última frontera son los 50 kilómetros marcha femeninos: aunque ya han debutado en los mundiales, no serán olímpicos, porque los planes de la Federación Internacional (World Athletics) pasan por eliminar una prueba tan larga en los próximos años en favor del atractivo televisivo. Y dos sutiles diferencias: el heptatlón para mujeres y el decatlón para los hombres, los 100 metros vallas para ellas y los 110 para ellos.

El resto del programa ahora es simétrico, pero casi nunca sucedió así. Las mujeres han tenido que pelear durante más de un siglo para demostrar primero que merecían un hueco en el atletismo y, después, que no había pruebas poco adecuadas para ellas, como pensaban los dirigentes. En los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, los de Atenas 1896 participaron 63 hombres en 12 pruebas…y ninguna fémina. Cuatro años después, en París, se doblaron las disciplinas y los atletas hasta 119…pero seguía sin haber mujeres. 24 años después, la gran cita del deporte volvió a la capital francesa con 659 deportistas en prácticamente todas las especialidades actuales, pero seguían siendo todos hombres.

Hubo que esperar hasta los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928 para ver a las primeras 95 mujeres competir en un estadio olímpico, aunque solo merecieron competir en cinco disciplinas, frente a las 22 de los hombres: los 100, los 800, el relevo 4×100, el salto de altura y el lanzamiento de disco. Sin embargo, a alguien se le ocurrió escribir falsamente que las mujeres llegaron agotadas a la meta y que correr distancias tan largas para ellas era un peligro, lo que las condenó a limitarse a la velocidad durante tres décadas más, hasta Roma 1960. Las mujeres tuvieron que luchar durante años contra esa decisión desde la Federación Internacional de Deporte Femenino, fundada por la remera Alice Milliat, que en 1921 se inventó en Mónaco unos primeros ‘Juegos’ para féminas.

Ellas, solo aptas para velocidad

A cambio del mediofondo, se les fueron añadiendo otras pruebas: los desaparecidos 80 metros vallas y la jabalina (Los Ángeles 1932), más la longitud y el peso en Londres 1948, donde la neerlandesa voladora Fanny Blankers-Koen triunfó con cuatro medallas de oro en velocidad después de ser madre y sin dejar nunca su labor como ama de casa.

Olympic Winner
La neerlandesa Fanny Blankers-Koen ganó cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de 1948, todas en velocidad, ya que el mediofondo no estaba permitido, y una de ellas en la desaparecida prueba de 80 metros vallas.KEYSTONEGETTY IMAGES

Los 800 metros volvieron al programa olímpico en Roma 1960 y cuatro años después entró el pentatlón como combinada femenina y los 400 metros. Eran los últimos Juegos Olímpicos de Tokia mediados de los años 60, pero ellas todavía estaban muy lejos de alcanzar a los hombres: 783 frente a 236, 23 pruebas frente a 12. Hubo que esperar ocho años más, hasta Munich 1972, para que los 80m. vallas se convirtiesen en los 100m, se incorporase el relevo 4x400m y se aceptase la prueba femenina de los 1.500m. Claro que ellas no daban el mejor ejemplo de mujeres reales. En aquella cita de Alemania la RDA ganó la mitad de los oros femeninos y la URSS dos más con atletas sobrecargadas de testosterona.

Los Ángeles 84 admite por fin el maratón

Esa tendencia de mujeres que no lo parecían siguió en los años siguientes, mientras en 1983 nacía en Helsinki el Mundial de atletismo al aire libre convirtiendo el pentatlón en heptatlón y añadiendo al programa los 400m vallas, los 3.000m, ya que aún no se atrevían con los 5.000m, pese a que era la prueba masculina desde 1912, y, por fin, el maratón femenino. Las tres pruebas debutaron un año más tarde en los Juegos de Los Ángeles, donde Joan Benoit tuvo el honor de ganar el primer oro olímpico en la distancia de Filípides con 2h:24.52, tras un periplo novelesco que durante años obligó a mujeres como Katherine Switzer a camuflarse y terminar la prueba demostrando que para ellas era posible, a pesar de que las autoridades las expulsaran y descalificaran de las tablas de clasificación.

Joan Benoit Los Ángeles 84
Joan Benoit ganó el primer maratón olímpico de la historia, el de Los Ángeles 84, que llegó 88 años después de que los hombres pudieran correrlo.ABC PHOTO ARCHIVESGETTY IMAGES

Después de incorporar el maratón, la puerta estaba abierta para todo el fondo, y en Seúl 1988 debutaron los 10.000m, que ganó la soviética Olga Bondarenko con 31:05.21. Cuatro años más tarde, en Barcelona, la china Chen Yueling ganó la primera prueba olímpica de marcha. Metidos de pleno en los años 90, hasta Atlanta no se igualaron los 5.000m y no se incorporó, el triple salto, con la victoria de la ucraniana Inessa Kravets, que un año antes había establecido el récord mundial de 15,50m que aún perdura.

Sidney 2000 iguala los concursos

Era una de esas disciplinas que no se consideraban apropiadas para ellas. Como el peligroso salto con pértiga y el lanzamiento de martillo y sus giros dentro de una jaula. Las dos disciplinas no entraron en el calendario olímpico nada menos que hasta los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, logrando por fin la igualdad total en los concursos. En la cita de Australia las mujeres se igualaron a los hombres en los 20 kilómetros marcha, donde María Vasco consiguió el bronce, la primera medalla olímpica de una atleta española.

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Hubo que esperar al cambio de siglo para ver a una mujer olímpica en pértiga. El primer oro en Sidney 2000 lo ganó la estadounidense Stacey Dragila.DAVID MADISONGETTY IMAGES

La última prueba en sumarse al programa del atletismo han sido los 3.000m obstáculos, en el calendario del Mundial desde 2005 y de los Juegos Olímpicos desde Pekín 2008. Ahora, las intenciones pasan por las pruebas mixtas (de ahí el relevo de Tokio), una vez que, a excepción de los 50km marcha, el resto están igualadas en número. El último debate abierto está en las combinadas: ellas apenas practican decatlón, porque no es olímpico, pero que se dediquen al heptatlón viene de una época en la que no se les aceptaba en la pértiga, los 1.500m o los 400 metros.

La igualdad total está cada vez más cerca: en el atletismo de Río compitieron 1.185 hombres y 1.083 mujeres. En Tokio, la intención es que se repartan lo más equitativamente posible las 1.900 plazas disponibles.

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Prensa para leer y pensar

Foto: GETTY

Por:  ISMAEL PÉREZ

Fuente: www.runnersworld.com

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